Confucio Publicado el . Última actualización el

Proverbios chinos

Los proverbios chinos son una colección de enseñanzas cargadas de gran sabiduría y sentido común cuyo objetivo es la reflexión personal. Existen cientos de ellos que hacen que meditemos sobre nuestra existencia y sobre nuestra actitud personal ante la vida. Se podría hacer una inmensa lista sobre estas breves sentencias, sacadas de la experiencia de antiguos sabios chinos. Aquí, unos cuantos de ellos que invitan a la reflexión y a querer ser mejor persona:

No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.

No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.

No desprecies a la serpiente por no tener cuernos, quizás algún día pueda reencarnarse en dragón.

Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco.

Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz.

Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace sólo con intención.

El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada.

El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje.

Se necesita toda una vida para entender que no se puede entender todo.

Creer en los sueños significa dormir toda la vida.

Las palabras sinceras no gustan, las palabras suaves no son sinceras.

Lo que asusta, atrae.

paisaje chino antiguo

Si al niño se le permiten todos los caprichos, será la vergüenza de su madre.

Si te peleas con un borracho recuerda que ofendes a un ausente.

El que te cuenta sus asuntos y los de los demás, mañana contará los tuyos.

El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño.

Al hombre deshonesto le es útil el azar.

Sólo quien tiene hijos puede entender el amor de los padres.

Gozar de besos y abrazos a escondidas y en perjuicio de los demás, es como comer en secreto la fruta del huerto del vecino.

El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la vista pura.

Guárdate de quien te propone un negocio diciendo que no quiere ganancias.

Para levantar la muralla es preciso colocar piedra sobre piedra.

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