Liu Xiang Publicado el . Última actualización el

Liu Xiang – Atleta

La vida del atleta Liu Xiang (Shanghai, 1983) no siempre ha sido fácil. Actualmente convaleciente de la lesión en el talón de Aquiles estuvo meses sin siquiera poder caminar, pasando su vida en cama, estudiando inglés y chateando con los amigos. Pocas situaciones pueden resultar tan duras para alguien como él.

Sus inicios fueron fulgurantes cuando apareció de la nada en 2002, siendo aún un chico de 18 añitos que pulverizaría todos los registros asiáticos para las pruebas cortas de vallas llegando a acabar ese el año con la cuarta mejor marca de la temporada.

Serían esos años, los más destacados de su carrera precoz, cuando siguió mejorando hasta que se plantó en la final de los Juegos Olímpicos de Atenas preparado para dejar al mundo con la boca abierta. Esa tarde estaba dispuesto a hacer la carrera de su vida, pero no consiguió sólo eso, sino que pudo cumplir el sueño deseado de todo atleta: un récord del mundo (lo igualó, no lo batió) en su prueba para colgarse la medalla de oro olímpica, además en Atenas y en una prueba en que China nunca habría podido imaginar semejante triunfo.

Pero aún no había llegado al límite. Su progresión se hizo patente en las dos temporadas consecutivas que le llevaron, poco a poco a acercarse de nuevo a su marca para, ya en 2006, con una marca de 12,88, la plusmarca mundial, aunque le duraría poco menos de dos años, pues a su vez, ésta fue batida por el cubano Dayron Robles en 2008.

Sin embargo esa progresión perfecta, que aún ocho años después sigue maravillando, fue el clímax de su carrera profesional. Desde entonces le ha ocurrido lo mismo que a tantos otros vallistas, víctimas de una prueba límite cuyas exigencias y explosividad pasan, las más de las veces, una factura tremenda.

Además, en su caso, la presión fue algo difícil de sostener. Las expectativas puestas sobre sus espaldas fueron demasiado para el atleta. Tanto que nunca podría haberlas cumplido, especialmente cuando, ya en el ciclo Olímpico de Beijing 2008, debía ser el símbolo nacional del gigante asiático.

Liu Xiang lamentablemente no pudo siquiera participar de sus Juegos por culpa de una lesión, lo cual supuso un tremendo mazazo para la delegación asiática. Por si fuera poco, su desgracia con los Juegos Olímpicos no terminaría ahí, pues tras cuatro años duros, en los que dio el máximo para llegar de nuevo a su mejor nivel, en Londres se rompió, en plena carrera, el talón de Aquiles. Qué mejor símbolo para este legendario vallista, que demostró al mundo que un color de piel claro no es sinónimo de derrota en una prueba históricamente monopolizada por caribeños y afroamericanos.

 

Foto vía Foroatletismo.com

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