Jia Zhangke Publicado el . Última actualización el

Jia Zhangke

Jia Zhangke (贾樟柯) es en la actualidad uno de los directores chinos más reconocidos en el panorama internacional. Después de su paso por el Festival de Cannes celebrado en mayo de 2013, y tras haber alcanzado el primer premio en la categoría de mejor guión con su largometraje A Touch of Sin, hacemos un repaso a la obra cinematográfica de este autor.

Inicios de Jia Zhangke 

Tras su graduación en la Academia de Cine de Beijing en el año 1997, ganaría el premio al mejor corto con su obra Xiao Shan vuelve a casa (1995) en el Festival Independiente de Cortos y Vídeos de Hong Kong durante ese mismo año. Un año más tarde, desarrollaría su primer largometraje Xiao Wu (1998), donde nos acercará a la vida de un carterista que recorre las calles de la ciudad Fenyang.

 

extracto de Xiao Wu (1998)

Primer proyecto de escaso presupuesto y medios que, sin embargo consiguió atraer la atención de la crítica internacional y que posibilitó el inicio de una carrera muy fructuosa que contará con más de una decena de títulos que abordarán el desarrollo de la nueva China post-socialista y sus enormes contradicciones sociales, económicas, emocionales… que serán abordadas desde el género documental y de ficción.

El documental como discurso alternativo

Entre sus obras documentales destacamos títulos como In Public (2001), Dong (2006), Ciudad 24 (2008), y su más reciente I Wish I Knew (2010), en la cual podemos apreciar una de las grandes aportaciones que nos ofrece este autor al discurso fílmico y a la historia de su país: la creación de discursos alternativos.

A través del uso de la entrevista el autor nos adentra en la historia de la ciudad de Shanghai, símbolo histórico de China en todo el siglo XX. En ella, el colonialismo, el nacionalismo, el comunismo y la nueva senda capitalista, conformarán un mosaico de microhistorias que, como antesala de la Expo de Shanghái de 2010, nos acercarán al fenómeno de la diáspora china en Taiwán y Hong Kong y su aportación a la industria audiovisual continental durante décadas.

La producción documental en China, pese a carecer de un amplio público en China, se ha convertido en uno de los géneros y expresiones artísticas con mayor dinamismo y desarrollo interno. Como Jia Zhangke, otros muchos autores (Wu Wenguang, Ou Ning, Cao Fei, Huang Weikai, Wang Bing, Ai Xiaoming, Zhao Dayong…) han encontrado en la realización documental una forma de expresión alternativa que exponga las problemáticas sociales de manera directa. A su vez, el maridaje entre el documental y el acceso a las nuevas tecnologías ha posibilitado una alternativa a los discursos hegemónicos durante las últimas dos décadas.

De la clandestinidad a la oficialidad

En referencia al género de ficción, Xiao Wu, junto con Platform (2000) y Placeres desconocidos (2002), conformarán la llamada “trilogía de Shanxi” en la que Jia Zhangke producirá sus obras al margen de la oficialidad de la industria cinematográfica china. Sin embargo, a partir del año 2004 el autor alcanzará un acuerdo con el gobierno y sus obras tendrán cabida en los circuitos de exposición chinos. Su entrada en la oficialidad tendrá lugar durante la celebración del Shanghai Film Studio con su obra El mundo (2004).

Unos años más tarde realizará Naturaleza Muerta (2006), una de sus obras más reconocidas y con la que obtuvo el León de Oro a mejor película en el Festival de Venecia. 

Después del gran éxito cosechado ha participado en dos proyectos colaborativos Télégrammes visuels (2011) y 3.11 A Sense of Home Films (2012).

En referencia a su última obra A Touch of Sin (2013), Jia Zhangke vuelve a plantearnos las problemáticas sociales, mediante cuatro historias que posicionan a sus protagonistas en una lucha constante contra la injusticia y la violencia estructural que se producen en China. Si bien esta vez apuesta por introducir unas dosis de acción y violencia más altas de lo que nos tiene acostumbrado, situación que ha llevado a la crítica a catalogarla como un título de menor calidad que sus anteriores obras, lo cierto es que el autor continúa exhibiendo una temática caracterizada por su fuerte crítica a las estructuras del poder establecido y por explicitar los debates sociales que están teniendo lugar en China. Como indica el propio autor en una entrevista reciente:

Estos temas han sido ampliamente tratado en los medios de comunicación, ha habido un acalorado debate en torno a estos temas [durante mucho tiempo]. Sin embargo, en el pasado, algunos de los temas que trato no eran posibles de mostrar en una película, como la violencia, o la brecha entre los ricos y los pobres,… Estoy profundamente convencido de que si hablamos de ellos sólo a través de los medios de comunicación, pero no a través del lenguaje del arte, sería una vergüenza y una oportunidad perdida.”[1]

 

tráiler de A Touch of Sin (2013)

Polémicas al margen, encontrados en la obra de Jia Zhangke y en su trayectoria uno de los ejemplos más representativos para entender como una gran nómina de artistas chinos está desarrollando una importante labor para difundir otros discursos cinematográficos alejados de la cotidianeidad de las palomitas y el lagrimeo de los grandes taquillazos.

 

David Ramírez

 

Imagen 1: http://ent.sina.com.cn

Imagen 2: http://www.asianworld.it


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