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Las relaciones sino-brasileñas en el siglo XXI

Desde finales de la década de los 80 hasta la actualidad las relaciones sino-brasileñas se han caracterizado por establecer importantes reformas políticas. En gran medida estas reformas han venido encaminadas a potenciar sus economías como motor de crecimiento, siendo éste un factor clave para entender la estrecha relación que ambos países han venido desarrollando en los últimos años.  No obstante, la economía no conforma la única base de las relaciones entre los negocios en China y Brasil.

Durante las décadas de los 70 y 80 ya se percibieron acercamientos en el plano político. Brasil y China tenían similitudes en su política a favor de la vía tercermundista, y ambas comenzaban un período de formación y credibilidad de su legitimación internacional. Por lo tanto, los primeros acercamientos en estos años responden al plano político multilateral en determinadas cuestiones, dejando sus políticas bilaterales económicas en un perfil bajo. Estos primeros acercamientos podemos enmarcarlos dentro del contexto de la denominada “asociación estratégica” acuñada por el primer  ministro chino Zhu Rongji, en 1973.

Durante los años 90 los cambios producidos en el Sistema Internacional tras la caída del bloque soviético produjeron que Brasil redefiniera sus políticas. Ésta situación derivó en una tendencia al regionalismo y una búsqueda de nuevas esferas de influencia donde los EE. UU. se convirtió en un actor fundamental.

Si bien en los primeros años del siglo XXI la presencia asiática comenzó a ser perceptible, desarrollándose unos fuertes lazos políticos y un incremento considerable de los intercambios comerciales.

Según datos de la CEPAL las exportaciones de Brasil del año 2000 a 2009  muestran que China se sitúa de la posición 12 a la 1 como socio comercial en esta materia.

En referencia a las importaciones China se ha posicionado desde 2000 a 2009 desde la posición 11 hasta la 2 solo por detrás de los EE. UU. .  El volumen de comercio entre China y Brasil [Tabla 1]  se ha incrementado en la última década de manera espectacular destacando además una balanza comercial positiva a favor de Brasil.

Por otro lado, es destacable que durante el período de recesión comprendido entre los años 2008 y 2009 Brasil mantuvo un valor positivo en sus exportaciones del 28% hacia China siendo la única economía que salda favorablemente este intercambio en período de contracción de la demanda.

En referencia a su relación con China se observa como un actor esencial a la hora de afrontar estas crisis cíclicas del capital que, a pesar de producirse una reducción de la demanda a nivel generalizado entre sus socios, China ha mantenido un saldo favorable con Brasil.

Por último, a pesar de que la economía brasileña ha sufrido durante 2008 y 2009  un retraimiento de sus importaciones de manera similar a las economías aquí expuestas, para el año 2010 las importaciones chinas han ascendido de manera significativa. Recuperando el saldo negativo de años anteriores, ya que  supone un incremento del 60%.

Las relaciones sino-brasileñas en el siglo XXI

Otro aspecto a destacar dentro de las relaciones sino-brasileñas son las coincidencias que han venido desarrollándose  dentro de los Organismos Internacionales.

En esta materia, China que ocupa un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas parece posicionarse como un aliado en el intento de Brasil de conseguir un asiento permanente. Como contrapartida, vimos como Brasil apoyó la adhesión de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) que para 2001 hizo efectiva su incorporación. Además, Brasil apoyó las tesis de que China aún permanecía como una economía en desarrollo, factor que posibilitó una mayor penetración de la economía China en los mercados internacionales, gracias a la imposibilidad de aplicar salvaguardas comerciales y anti-dumpings, al menos en un primer momento.

En los últimos años hemos podido comprobar cómo se han desarrollado nuevas estrategias más allá del factor económico, para cooperar en otras áreas como la militar[1] y la científico técnica.

En esta última materia la asociación estratégica Brasil-China está desarrollando nuevos espacios con el desarrollo de dos satélites de sensores remotos lanzados en 1999 y 2003 respectivamente y que se amplió en 2005 con el objetivo de construir otros dos nuevos satélites. En este contexto la cooperación espacial parece responder a un avance significativo entre estos dos países en materia de defensa y que remarca un desarrollo-simbólico en sus políticas de cooperación Sur-Sur.

David Ramírez

Fuentes:

Imagen de portada: www.mdzol.com

Centro de Economía Internacional (CEI): http://www.cei.gov.ar

 


[1] En septiembre de 2010 la visita del ministro de Defensa de China Liang Guanglie se reunió con su homólogo brasileño Nelson Jobim. En un comunicado conjunto se anunció nuevas iniciativas en materia de entrenamiento conjunto de los dos ejércitos y entrenamiento de pilotos de las fuerzas aéreas para el año 2011. Otro de los temas a tratar fue la tecnología de defensa, en este sentido se remarcó el acercamiento de estos dos países en el proceso de confianza que llevan años desarrollando y que encaminará a ambos países a una transferencia mutua y conjunta en esta materia. Sin duda ambos países están posicionándose como líderes regionales de sus respectivas zonas y al mismo tiempo pretenden introducirse en las respectivas regiones al mismo tiempo que reforzar su posición en el plano internacional.

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