Creencias chinas Publicado el . Última actualización el

Introducción a la mitología y creencias chinas

La historia de China empieza hacia el siglo XII a.C. En el IV a.C. existía ya una civilización totalmente formada que ha perdurado hasta nuestros días. Antes de que el budismo entrara en China, allí existía ya un culto propio con muchas deidades distintas que representaban aspectos diversos de la naturaleza, y que explicaban sus misterios y los del universo en términos humanos. Es necesario puntualizar que esto no pasaba entre los círculos intelectuales sino a en las esferas más populares.  La mitología china y sus creencias son parte de la Religión y Filosofía en China, una pieza indispensable de la Cultura China.

Las personas más instruidas tenían un código moral basado en principios humanos, al principio era el Confucianismo, después tuvo que competir con el Taoísmo y finalmente también con el Budismo. Pero a parte de ser códigos morales, estas tres corrientes de pensamiento acabaron desarrollando paralelamente un conjunto de mitos y leyendas que servían para despertar el interés entre la gente menos instruida, que también desarrollaron un conjunto de creencias en deidades, espíritus y supersticiones.

Origen mitología china

La mitología china, pues, tiene casi 4000 años de antigüedad. En los mitos primitivos de China, que tenían como objetivo explicar lo que no se podía entender del mundo, aparece la serpiente como animal totémico (propia de los Xia, una dinastía legendaria). Más tarde aparece un culto al dragón que aún perdura en la mitología y cultura del país. Durante la dinastía Shang (la primera dinastía histórica, establecida hacia el 1500 a.C.) se ofrecen sacrificios a distintas divinidades: del sol, de la luna, de las nubes, de la tierra,…la más importante es Shang Di que es un emperador legendario al que se venera como antepasado. De esta dinastía también se han encontrado múltiples textos oraculares, escritos en escápulas de tortuga.

En la dinastía Zhou (c. X-III a.C.), la dinastía que sigue a la Shang, las familias adoptan apellidos de sus antepasados y eso extendió el culto a los ancestros. Aun así, se conservan deidades y dioses de la tierra, la lluvia y los ríos. Los monarcas además seguían el culto al Cielo (Tian). Fue a finales de esta dinastía cuando aparecieron el Confucianismo, el Taoísmo y sus paralelos círculos populares que extendieron nuevos mitos y leyendas que se añadieron y enriquecieron aun más el conjunto de mitología china.

Creencias chinas: Los Mitos

Así pues, cuando hablamos de mitología china es necesario tener en mente que existe la coexistencia de mitos de distintos orígenes. Por un lado se encuentran los mitos primitivos que dan explicaciones a los misterios del universo, por el otro las leyendas o cuentos populares e historias religiosas que son posteriores y se puede percibir que pertenecen a una sociedad más compleja y técnicamente más avanzada.

Lo que aún hace mas complicado hablar de mitología china es que no existen obras dedicadas sólo a los mitos, estos se encuentran repartidos entre la mayoría de obras de la antigüedad china y entre distintas escuelas de pensamiento: moístas, taoístas, confucianos, legistas. Esta transmisión fragmentaria se explica porque los mitos no servían para transmitir un mensaje sino para embellecer o ejemplificar tesis que aparecían en obras de literatura, filosofía e historia. Por eso ningún autor o escuela tuvo como objetivo transmitir los mitos a las generaciones futuras.

Existen distintas hipótesis que pretenden explicar este hecho, por ejemplo el novelista y ensayista Lu Xun dice que se debe a 3 causas. La primera es que la gente china no valoraban tanto lo espiritual como lo material, la segunda que Confucio relego la mitología en un segundo plano para dejar en primer grado de importancia la ética individual, los valores familiares, el orden del estado… y la última porque los hombres de la antigüedad no eran capaces de distinguir entre espíritus de los difuntos y divinidades. La mayoría de especialistas en el tema difieren respecto a Lu Xun y sólo interpretan la segunda razón como explicación valida.

 

Núria Serra

Compartir en las redes sociales

Back to Top ↑