Luo Huiling Publicado el . Última actualización el

Luo Huiling: “Retrato personal del viaje: Comillas y Cantabria”

Luo Huiling, profesora de la Universidad de Lenguas Extranjeras de Beijing

La ilusión de conocer Comillas y Cantabria me trajo a esta tierra, y fue una ilusión que no se disipó durante todo el tiempo que duró el viaje. La Fundación Campus Comillas fue una amable anfitriona y nos hospedó en un hotel sumamente acogedor. Para nosotros, los 10 profesores chinos que asistimos al curso de verano organizado por la Fundación Campus Comillas, la estancia en Cantabria fue de verdad un cúmulo de alegres descubrimientos.

En el aula, los prestigiosos y carismáticos catedráticos nos hicieron conocer la diversidad de la metodología pedagógica española; fuera de clase, el vocabulario rico y variado que utilizaba la gente común nos creaba un disfrute lingüístico. Me di cuenta con gran sorpresa de la abundancia de sustantivos que existen en el lenguaje cotidiano, un fenómeno que había ignorado antes de llegar a Comillas. Compartimos la idea de que esta oportunidad de volver a ser alumnos nos hacía sentir de forma aún más profunda la hermosura de la lengua española y el atractivo de su cultura.

A través de las numerosas visitas que hicimos, entendí sin ninguna duda por qué a España la llaman “Reino del Turismo”: el Capricho de Gaudí, de estilo decorativo y surrealista, presentaba una vinculación armónica de elementos hispano-árabes; las Cuevas de Altamira, mundialmente conocidas, con sus pinturas rupestres paleolíticas, daban cuenta de la gran belleza artística creada por nuestros antepasados; la cueva de El Soplao, un auténtico paraíso geológico que contiene una gran abundancia de estalactitas de calcita y aragonito, exhibía la fuerza espectacular que poseía la naturaleza. En los restaurantes y en las cafeterías trabamos amistad con varios habitantes cántabros, alegres, sinceros y muy amistosos con los forasteros. Parecía que nuestro rostro asiático nos traía suerte porque siempre éramos las personas mejor atendidas en el comedor.

Afortunadamente, nuestra estancia en España coincidió con la última etapa de la Eurocopa de 2008, por lo que aplaudimos, junto con los aficionados españoles, a la Selección Española por su triunfo desde los cuartos hasta la final del campeonato.

El último día que pasé en Comillas fue la Fiesta de San Pedro. Después de cerrar la maleta, salí a pasear por la calle, tanto para despedirme de este agradable lugar como para buscar el último toque que necesitaba para culminar mi retrato de este viaje. Me acerqué a una placita donde se oían aplausos y gritos, y así descubrí una escena llena de animación: una centena de personas rodeaba una hoguera, mientras un par de jóvenes valientes la saltaban de un lado al otro, lo cual los hacía merecedores de la alabanza espontánea del público. Viendo las llamas brillantes y las sonrisas de los rostros de la gente, feliz e ilusionada, comprendí en ese instante que no hacía falta terminar este cuadro, porque la experiencia nunca se terminará. Mientras existan la ilusión y la curiosidad por conocer cosas nuevas, habrá nuevos toques que embellecerán este retrato.

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