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Los inicios del cine chino: Antonio Ramos Espejo

Para el año 1896 las primeras imágenes fueron mostradas en China por parte de unos operadores franceses de producciones Lumiere. Dada la alta expectación generada, comenzaron a expandirse las producciones de mano de las distintas producciones extranjeras (Lumiere, Pathé y Edison). En principio, el espectáculo visual estuvo destinado a las clases más pudientes de la ciudad, concretándose en la urbe cosmopolita de Shanghai. Dentro de la ciudad, los salones de té y los teatros tradicionales sumaban a su oferta de números de ópera, teatro, acrobacia… la nueva atracción de occidente. Durante los primeros años de exhibición la proyección de películas venían de mano de proyectores extranjeros, que deambulaban por los distintos locales mostrando sus obras, no existiendo un local fijo de exhibición. Sería Antonio Ramos Espejo, nacido en Alhama de Granada en 1875, el que empezó a exhibir en Shanghai películas de forma comercial en un local fijo en lo que fueron los inicios del cine chino, ofreciendo una programación variada y especializada en el cine.

Antonio Ramos Espejo

Este español que llegó a China desde Filipinas en 1903 revolucionó el sector cinematográfico chino, llevándolo a las clases más populares y convirtiéndolo en un ocio asequible a los bolsillos.

Inicios del cine chino: Antonio Ramos Espejo, un granadino en Shanghai

Sus primeros pasos le llevaron a alquilar un local céntrico para sus proyecciones, que bajo la apariencia de un salón de té escondía un prostíbulo. Desde sus comienzos la estrategia de este pionero de la exhibición fue rebajar el precio de las entradas y, desarrollar una publicidad directa, vistiendo a unos vagabundos procedentes de la India, que con ropas llamativas captaban la atención de los viandantes mientras tocaban música y unas señoritas llamativas bailaban. Con esta doble estrategia se mostró la intención de persuadir a un público popular al fenómeno cinematográfico, que pronto se aseguró un hueco en China.

En el verano de 1908 Antonio Ramos Espejo creó el primer local chino especializado en la proyección de películas, donde pudo contemplarse la proyección del documental Funeral de Emperatriz Cixi y Emperador Guangxu, con una alta expectación y notable éxito comercial para el local. En ese mismo año inauguró la sala de exhibición Hangkou Motion Picture Garden con una capacidad para 250 espectadores. A partir de la adquisición y condicionamiento de las primeras salas de exhibición pronto fue creando nuevas salas. Establecido su éxito comercial erigió cines con estilo teatral, ésta vez sí, destinado a un público burgués, que de otro modo nunca hubiera ido a una de sus salas. El cine Victoria, el Carter, el China, el National, el Embassy y el Olimpic son consecuencia del gran éxito que obtuvo Antonio Ramos en cuestión de una década, todo ello vertebrado por su sociedad Ramos Amusement Corporation.

Cine EmbassyA lo largo de la década de 1920 Antonio Ramos se introduciría en el mundo de la producción de películas. Sin embargo, con la muerte de Sun Yat-Sen en 1925, se abrió una etapa difícil para los empresarios extranjeros en China que van dejando gradualmente sus propiedades en manos de empresarios locales. Esta situación podemos apreciarla en la vida de Antonio Ramos, puesto que decide volver a España, inaugurando en 1930 la sala de cines Rialto en Madrid con el dinero ganado durante sus años de éxito en China. Unos años después regresó a Shanghai para vender sus propiedades a dos grandes figuras del cine chino como serán Zhang Sichuan y Zheng Sheng-qiu.

Antonio Ramos murió en Madrid en 1944 a la edad de 69 años, dejando a sus espaldas una vida dedicada al cine. Desde sus primeras experiencias en Filipinas, su éxito en China y su posterior consolidación en Madrid, transcurrieron cuatro décadas de auténtica revolución cinematográfica donde ocupa un papel a destacar.

Fotografía 1: Shanghai Skyline por Christofer Andersson (CC)

Fotografía 2: Antonio Ramos Espejo, por agustinosrecoletos.org

Fotografía 3: Cine Embassy. EFE/Archivo

Artículo por David Ramírez

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